Mostrando entradas con la etiqueta sentimientos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sentimientos. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de octubre de 2020

A TI ME ENTREGO

Este texto lo subí en mi antiguo blog, era un mensaje de Amor para Amo Grey. (Bueno, es evidente. ¿no?)




A ti me entrego mi amo, a ti te doy mi placer, mis deseos, mis orgasmo. Son todos tuyos porque en ti confío. Haz conmigo lo que quieras, lo que más te guste, lo que más te plazca, porque a ti me entrego, en cuerpo y alma. Y a ti te entrego mi confianza, mi amor, todo lo que soy. Por que a ti te debo, lo que soy, lo que deseo, lo que me llena y me hace feliz. A ti me entrego mi Amo.

lunes, 27 de julio de 2020

AFTERCARE ¿ES NECESARIO?

Bueno, he decidido reestructurar un poco el blog y volver a reeditar los post que tenía en mi antiguo blog en Wordpress. Así están más visibles y accesibles y quien no haya podido leerlos antes puede hacerlos aquí. No estarán en orden cronológico pero creo que eso carece de importancia. Empiezo con un post que creo es importante sobre el Aftercare. 

Como siempre buscando información en los blogs de BDSM que existen por este universo de internet, he encontrado un tema que creo que es interesante. 
El blog era DEBATES BDSM y el tema hablaba sobre el Aftercare, si es necesario o no. Desde mi experiencia y mi punto de vista como sumisa, creo que si, que es totalmente necesario, sobre todo después de una sesión, llamemosle dura, llena de sensaciones donde la sumisa se siente abrumada por todas esas sensaciones que ha tenido, que su Amo le ha provocado. 
El Aftercare es un momento maravilloso y muy intimo entre Amo y Sumisa, para mi es algo mucho más intimo que una sesión, más intimo que el momento del sexo incluso. En ese momento, toda mi atención está concentrada en mi Amo y la suya en mí, en ese momento, él me cuida, se preocupa por mí y yo me siento segura entre sus brazos, con sus cuidados. No sé, las sensaciones que tengo en ese momento son difíciles de explicar para mí. Pero realmente mi Amo y yo alcanzamos una fuerte unión en ese momento. Es un momento en el que no cabe nadie más y no existe nadie más, estamos solos Mi Amo y yo, sintiéndonos, amándonos, siendo el uno parte del otro. Para mí el aftercare es algo básico, necesario y liberador para ambos. 

martes, 30 de junio de 2020

ARDIENDO

Estoy ardiendo. Amo Grey y yo llegamos a casa después de un duro día de trabajo en la oficina. Pero no ha sido sólo duro por el trabajo. También el hecho de que Amo Grey me castigara por haber hecho mal un trabajo y me haya mantenido excitada todo el día, aún lo ha hecho más duro. Llegamos a casa y yo estoy ardiendo, deseando que me folle o haga algo y él lo sabe, pues llevo todo el viaje, rozándome contra él, besándolo, sobándolo.
Mientras abre la puerta me dice susurrando:
- ¿Estás ansiosa por un poco de polla, verdad?
- Sí, Señor.
Entramos en casa, él cierra la puerta tras de si. Dejamos la chaquetas en el armario del recibidor y luego, me coge de la mano y me lleva hasta el salón. Allí, me lleva hasta la mesa, me tumba sobre ella, me sube el vestido dejando mi sexo a su vista, mete su mano entre mis piernas justo en el mismo instante que me ordena:
- Abre un poco las piernas.
Obedezco y le dejo hacer. Estamos los dos vestidos y eso me excita mucho, y él lo sabe. Siento sus dedos suaves hurgando entre los pliegues de mi sexo, buscando mi clítoris y cuando lo halla, lo acaricia trazando suaves círculos sobre él. No tardo en empezar a gemir y estremecerme de placer. Cuando estoy casi a punto de correrme, Amo Grey se detiene, y me dice:
- Anda, ve y desnúdate y me esperas en la habitación desnuda y en posición de espera.
Obedezco, excitada como nunca. Me desnudo. Me pongo sobre el suelo de rodillas, con las piernas abiertas y las manos sobre mis rodillas. Al cabo de unos minutos aparece él.
- Bien, srta. Dime que harías por conseguir un orgasmo - me preguntó.
- Cualquier cosa, Señor.
- ¿Incluso rozarte contra la punta de mi zapato? - me preguntó acercandola a mi sexo.
- Sí, Señor.
- Pues hazlo - me ordenó, sabiendo cuando me gusta y la vez me disgusta hacer algo así.
Empecé a rozarme contra la punta de su zapato, buscando la posición correcta y en cuanto lo conseguí, empecé a sentir el placer que me producia. Tenía los ojos cerrados, tratando de concentrarme y de no verme en aquella posición tan comprometida, pues me daba verguenza.
- Abre los ojos y mírame. - Me ordenó Amo Grey. Obedecí abriendo los ojos, mientras seguia rozándome contra la punta de su zapato. Estaba apunto de correrme ya, cuando Amo Grey, que controlaba muy bien los tiempos me ordenó nuevamente:
- Para, y apártate.
Lo hice, justo en el momento en que estaba a punto de correrme y de nuevo, como a Amo Grey le gusta, tuve un orgasmo arruinado. Gemí y me convulsioné, pero la decepción se apoderó de mí y un par de lágrimas cayeron por mis mejillas. Eran lágrimas de frustración. Amo Grey me dijo entonces:
- Muy bien, lo has hecho muy bien  - y me abrazó contra él, cogiéndome luego en brazos y dejándome sobre la cama, se acurrucó a mi lado y me abrazó.

lunes, 24 de febrero de 2020

NO LO ENTIENDO

Hoy leyendo el blog de una sumisa (es un blog un tanto antiguo), leía algo que ya había leído o escuchado a otras sumisas. Y es que sus Amos no les dejan hablar con otros Amos para nada. Me parece una orden un tanto exagerada, y una manera de cuartar la libertad de la sumisa. Sí, es tu sumisa, y debe tener unas normas y reglas que debe cumplir, pero siempre dentro de vuestra relación Amo- Sumisa, fuera de eso, prohibir no sólo el hablar con otros Amos o Sumis@s, sino cualquier otra cosa me parece restar libertad a la sumisa como persona. Como Amo, tienes control sobre ella, sí, pero sólo como Amo, como hombre nunca deberías tener control, ella es una persona y como tal debe tener su libertad, la libertad de decidir si quiere o no estar contigo. Quizás es que esos Amos que prohíben esas cosas a sus sumisas, no saben separar su papel de Amo, de su vida cotidiana. Porque al fin y al cabo, ser Amo o Sumisa, es sólo eso, un papel que jugamos dentro de nuestros juegos sexuales. Después, cuando esos juegos terminan, Amo Grey y yo, somos un hombre y una mujer que se aman y comparten su vida, por lo que cada uno tiene su espacio y su libertad.