A Amo Grey le gusta que me ponga medias con liguero. Obviamente, la premisa es que no lleve braguitas y debo llevar falda, a poder ser corta. Porque a Amo Grey le encanta quitarme el liguero o también dejarlo puesto. Sea como sea estoy descubriendo a todo un fetichista en mi Amo.
lunes, 5 de julio de 2021
EL LIGUERO - LOS JUEGOS PERVERSOS DE MI JEFE
viernes, 25 de junio de 2021
LOS JUEGOS PERVERSOS DE MI AMO - HACERLO EN LA OFICINA
No sabéis como duelen así, que a pesar de que lo hago, me pongo una, y luego la otra, no las aguanto mucho tiempo la verdad, es algo tan doloroso, que empiezo casi a hiperventilar y mi Amo deja que me las quite. Cuando lo hago, el dolor perdura en mis pezones durante un rato. Vuelvo a acariciar y sobar mis tetas y entonces mi Amo me ordena que vuelva a mi trabajo.
Oigo la cremallera de su pantalón bajando, todo mi cuerpo se estremece. Tira de mi cadera para acomodarme en un ángulo de 90 grados, de modo que mis tetas quedan dentro del lavamanos y yo apoyada sobre el grifo, restriega su hinchada verga por mi humedad. Gimo. La quiero dentro y la quiero ya, pero él se hace esperar un poco más. No puedo más, estoy a mil, y lo deseo tanto. Siento que empuja con su glande dentro de mí y finalmente me penetra. Gimo, casi grito al sentirlo. Luego empieza a moverse, dentro y fuera, dentro y fuera, y lo hace durante unos minutos que se me antojan pocos al final cuando siento que se corre y yo no he podido llegar, porque él muy sabiamente, ha sabido controlar para que yo no me corriera. Se aparta, mientras yo siento la frustración de no haber conseguido lo que tanto deseaba. Me besa de nuevo en el cuello y sale del baño.
martes, 8 de junio de 2021
ESA PRIMERA VEZ
Pues si, como hace poco os contó mi sumisa, las botas de caña alta me vuelven loco. Es mi fetiche. Recuerdo la primera vez que la vi con unas puestas. Entonces aún no éramos ni novios ni nada, sólo jefe y secretaria. Ahora parece que haga mil años y tampoco hace tanto.
Llegó a la oficina con una minifalda que le llegaba justo por debajo del culo y las botas de caña alta. Estaba realmente cañón, recuerdo que aquel día me la imaginé mil y una veces, desnuda para mí y con solamente las botas puestas.
Si en aquel entonces hubiera sido mía, probablemente me la hubiera follado encima de la mesa de mi despacho. Fuerte, duro, metiéndole la polla hasta el fondo, mientras ella desnuda me daba la espalda y el placer de poseerla.
Obviamente, después hemos llevado a cabo esa fantasía o deseo, no sé como llamarlo. Pero si puedo decir que fue maravilloso. La primera vez que la tuve para mí sólo, desnuda y con sus botas de caña alta, buff, fue maravilloso. No podía creer mi suerte, y me costó un mundo no lanzarme sobre ella y follarla. Así que por eso, ahora, siempre que puedo, le ordenó que se ponga las botas de caña alta, y jugamos.
___________________________________________________________________________________
jueves, 27 de mayo de 2021
BOTAS DE CAÑA ALTA
Se cuanto le gustan las botas a Amo Grey y sé que cuando me pide que me las ponga es porque tiene algo pensado, algún tipo de juego. Además las que más le gustan son las de caña alta, la que va por encima de las rodillas.
Por eso me las pongo y cuando llegamos a la oficina me hace entrar en su despacho, cierra la puerta y me ordena:
— Quítate toda la ropa, sólo la ropa.
Y yo obedezco, me quito la ropa, quedándome desnuda y sólo con las botas de caña alta y de tacón. Amo Grey me hace caminar por el despacho, mientras siento su mirada sobre mí, mis piernas rozando una con otra, mi sexo que se humedece. Me sentarme frente a él, sobre la mesa, cruzar mis piernas, y dejar que me observe durante un rato, luego me ordena que baje de la mesa y me vista.
Me hace repetir el juego varias veces a lo largo del día y finalmente, cuando llegamos a casa, nada más cruzar la puerta, de nuevo me ordena que me quite toda la ropa y que vaya por casa sólo con las botas. Tengo que cocinar, poner la mesa y hacer todas las tareas totalmente desnuda y sólo con las botas, mientras él me observa. Es el juego de las botas y cuando ya nos vamos a la cama, sin quitarme las botas, me hace el amor. Es su fetiche, mis botas de caña alta.
__________________________________________________________________________________
sábado, 15 de mayo de 2021
VOY A JUGAR UN POCO
jueves, 18 de marzo de 2021
COMO MANTENER A TU SUMISA EXCITADA
Obviamente, mantener a su sumisa excitada para que cuando tengáis un encuentro o sesión, esté a punto de caramelo no es fácil. Así que aquí os doy unos consejos de que hacer. Y así es como lo hago yo con mi sumisa Lee.
Si tenéis la oportunidad de trabajar juntos, por ejemplo, lo que puedes hacer es llamarla cada x tiempo, pongamos cada dos horas o hora y media a tu despacho (en el caso de que tu seas su jefe y ella tu empleada) y allí la masturbas por un minuto, por ejemplo.
Si no trabajáis juntos, también hay maneras de mantenerla excitada, le puedes enviar mensajes o fotos eróticas de parejas o de sumisas, y le puedes escribir describiendo lo que le harías si fuerais tu y ella, por ejemplo, contandole siempre cosas que sabes que la excitan.
Si por ejemplo, no pudieras tener contacto con ella mientras estais en el trabajo, entonces puedes ordenarle que se masturbe ella misma cada hora y media o dos horas, pensando en algo que la excite.
viernes, 15 de enero de 2021
VAMOS A JUGAR 2º RETO TOCATE
Vamos a por el segundo reto:
En una habitación donde puedas estar a solas. Desnúdate por completo. Empieza tocándote y acariciándote las tetas, pellizca y estira tus pezones. Luego acaríciate y desciende hasta tu sexo, acaríciate el coño, pasa tus dedos por tus labios vaginales, por los pliegues comprueba la humedad, trata de untar tus dedos en ella, luego chúpalos, siente el sabor de tus sexo en tu boca. Y ahora cuéntame como ha ido, que has sentido.
¿Has realizado el reto? ¿Tienes dudas? ¿Quieres saber más sobre el BDSM y la relación Amo- Sumisa? Puedes escríbirnos a cualquiera de nuestros emails
AmoGrey: amogreyamo@gmail.com
Sumisa Lee: secresumisa30@gmail.com
miércoles, 13 de enero de 2021
1er RETO VESTIDO SEXY
Empezamos con mi primer reto. Como Amo Grey me ordenó, me puse el vestido más sexy que tengo, es un vestido que se ajusta perfectamente a mi figura, con un buen escote que deja entrever el nacimiento de mis senos y la falda es corta, bastante corta, medias y tacones. Como estos días hace bastante frio, Amo Grey me propuso que en lugar de por la calle, fuéramos a un lugar donde hubiera gente, pero no estuviéramos en la calle, sino en un sitio cerrado, así pues fuimos a la estación central de trenes. Aunque dadas las circunstancias en las que estamos por el tema del Covid, no es que hubiera mucha gente, pero había gente. Así pues, empecé a caminar de manera sensual por el vestíbulo central de la estación, y enseguida empecé a sentir las miradas de los hombres sobre mí, cuando pasaba al lado de uno, este me miraba de arriba a abajo, algunos me sonreían, otros sólo me miraban tratando de disimular, pero se les iban los ojos, y según Amo Grey que me seguían algunos pasos más atrás, los había que una vez habían pasado se giraban para mirar mi culo. Hubo alguno que otro que incluso me piropeo.
La verdad es que me gustó el reto, me gustó sentirme observada, admirada y deseada por aquellos hombres. Incluso en algún momento me sentí excitada. Con alguno que otro imagine que podría tener una aventura. En concreto ví uno que iba con traje y corbata, que me miró de arriba a abajo y me sonrió, en su mirada vi el deseo y enseguida empecé a imaginar que lo hacíamos en el baño. Cuando ya estaba llegando al final del vestíbulo, Amo Grey me llamó. Me detuve y le esperé, llegó junto a mí, y entonces me arrinconó contra la pared y quitándome la mascarilla, me besó apasionadamente ante los ojos atónitos de algunos de los que pasaban por allí. Pegó su cuerpo al mío, se restregó, haciéndome sentir su evidente erección y las ganas y yo gemí. Me susurró al oído: "No sabes cuanto te deseo" Mientras su mano acariciaba uno de mis pechos por encima de la ropa. "Me han puesto a mil ver como te miran todos esos hombres, sobre todo el trajeado, se te comía con los ojos, fijo que se ha imaginado follándote" "¡Oh, señor! Y entonces, me cogió de la mano, tiró de mí y me llevó al baño. Entramos sin importarnos si nos veían o no. "¿Lo vamos a hacer aquí y ahora?" Le pregunté a Amo Grey. "Sí, no te preocupes, tengo condones y lo haremos de pie" me respondió. Nos metimos en uno de los baños, y de nuevo, Amo Grey, me arrinconó contra la pared. Oí como se bajaba la cremallera del pantalón, y luego subiéndome la falda, metió su mano entre mis braguitas, acariciando mi sexo. "Vaya, te ha excitado que todos esos hombres te miraran" "Sí, señor" le respondí. Subí mi pierna hasta su cadera y le rodee con ella, para estar más abierta y accesible. Y entonces, apartando las braguitas, guió su sexo, ya enfundado en un condón y me penetró. Se hundió en mí y me hizo suya allí en aquel baño. Fue un polvo salvaje, feroz y excitante que nos llevó a ambos a un maravilloso orgasmo.
Para jugar con nosotros y realizar el reto primero lee esta entrada:
¿Has realizado el reto? ¿Tienes dudas? ¿Quieres saber más sobre el BDSM y la relación Amo- Sumisa? Puedes escríbirnos a cualquiera de nuestros emails
AmoGrey: amogreyamo@gmail.com
Sumisa Lee: secresumisa30@gmail.com
jueves, 7 de enero de 2021
VAMOS A JUGAR 1er RETO
Como bien ha dicho Sumisa Lee, vamos a empezar algo nuevo en el blog. A partir de hoy vamos a jugar tú y yo. Si eres sumisa y no tienes amo, pero quieres jugar, te voy a proponer un reto cada dos o tres días, debes cumplirlo y contarme una vez lo hayas hecho, como te has sentido. Sumisa Lee también participará en los retos y también ella contará su sentir, y también yo contare cual es mi sentir tanto con respecto a mi sumisa Lee como a cualquier otra sumisa que quiera participar en estos retos.
Empezamos el primero de los retos: Tienes que salir a la calle con el vestido más sexy que tengas y caminar de la manera más sexy posible, para hacer que cualquier hombre que se cruce contigo no pueda evitar mirarte.
Para contar vuestras experiencias podéis escribirnos en el apartado de comentarios o si lo preferís para tener más privacidad, a nuestro correo: secresumisa30@gmail.com.
viernes, 20 de noviembre de 2020
ENVIDIA
Vamos a dar un paseo – me dijo Amo Grey – y quiero que te pongas esto.
Abrí la caja y dentro había una especie de body hecho de tiras de cuero. Me lo puse, tal y como indicaban las instrucciones, ya que sin ellas, no lo hubiera podido hacer correctamente y mi Amo añadió:
Encima sólo llevarás el abrigo.
¿Sólo? ¿Nada más?
Sí, nada más.
Me preguntaba que tendría pensado, que quería hacer y dónde quería ir. Obviamente, sabía que aquello me iba a incomodar un poco, y yo sabía que mi Amo me lo había pedido por eso. Para él, saber que me siento incómoda en ciertas circunstancias y aún así yo obedezco, es una manera de mostrarle hasta donde llega mi sumisión y una manera para llevarme hasta mis límites.
Salimos a la calle y dimos un paseo hasta el centro comercial que tenemos bastante cerca. Obviamente, hacía frio, ya sabéis que estos días, hace frío. Así que el frío se colaba por debajo del abrigo, lo que hacía que mi piel se erizara y mis pezones se pusieran tiesos como pitones. Llegamos al centro comercial. Como ya he dicho, yo me sentía un poco incomoda y allí más. Tenía miedo que la gente que caminaba a nuestro alrededor, se diera cuenta que iba desnuda bajo el abrigo. Amo Grey me llevaba cogida de la mano. Me arrastró hasta una de las tiendas de ropa y entramos. Me ordenó que buscara ropa, para disimular, obviamente, y lo hice. Mientras lo hacía, él se mantenía pegado a mí y cuando me entretenía un poco observando alguna prenda, aprovechaba para meter su mano dentro del abrigo y acariciarme. Unas veces mi sexo, otras mis tetas, lo que pudiera a fin de cuentas.
Cuando ya estaba bastante excitada, me ordenó que cogiera un par de prendas y nos dirigimos hacía el probador. Mi corazón empezó a latir fuertemente, estaba claro que lo que pretendía era que hiciéramos algo en el vestidor. Entramos, había algunos probadores ocupados, elegimos uno que estaba vacío. Sólo había una cortina para tapar la puerta, lo que significaba que nos iba a dejar bastante expuestos. Cerramos la cortina y Amo me ordenó:
Quítate el abrigo.
Obedecí dejando mi cuerpo desnudo, vestido solo con el body de tiras de cuero.
Arrodíllate, y saca mi polla, y luego me la lames lo mejor que puedas.
Sólo oír esa demanda ya me sentí excitada, húmeda. Es curioso, como aún en los momentos y lugares más inverosímiles, una sola orden de él me pone en pie de guerra. Lo hice, me arrodillé, le bajé la cremallera del pantalón y saqué su polla, empecé a lamerla suavemente, mientras Amo Grey colocaba sus manos entre mi pelo y empujaba mi cabeza. Estábamos colocados de tal manera, que podíamos vernos en el espejo del vestidor, lo que hacía la escena aún más excitante. Cada vez estaba más húmeda y más excitada. Llevé mi mano hasta mi sexo para acariciarme, pero en cuanto el Amo se dio cuenta dijo:
No, no te toques y sigue chupando zorra.
Uff, esas palabras, toda la situación, saber y pensar que había gente que podía oírnos y quizás adivinar lo que estábamos haciendo, me ponía a mil. Debo reconocer que soy un poco exhibicionistas en ese aspecto. Seguí lamiendo, chupeteando su polla, mientras oía gente que iba y venía en el vestidor, que se probaban ropa, etc. Amo Grey gemía de vez en cuando, cuando metía toda su polla dentro de mi boca, sobre todo. Y yo también lo hacía a veces. La excitación era cada vez mayor en aquel vestidor. De repente, me ordenó que me pusiera en pie, me colocó frente al espejo, sin duda iba a follarme y eso aún me excitó más. Guió su pene hacia mi vagina, y me penetró. Sentí como entraba en mi y todo mi cuerpo se estremeció. Temblé. Empezó a bombear, mientras me abrazaba y me decía, observándonos en el espejo.
Eres toda una puta, mi puta.
Siguió empujando, follándome, penetrándome, haciéndome suya. Y vernos en el espejo de aquella manera hizo que mi excitación aumentara de tal modo que no tardé mucho en llegar al orgasmo. Le pedí permiso para correrme y aguante lo justo para que me lo concediera y entonces me corrí, estrujando su verga dentro de mí. También él se corrió inmediatamente. Fue un momento maravilloso y poco me importó en ese momento, que nos oyeran.
Terminamos y me puse el abrigo de nuevo. Salimos del vestidor. La dependienta que había a la salida de los vestidores nos miró como si estuviera escandalizada. Pero tanto Amo Grey como yo, pasamos olímpicamente de ella. Para nosotros había sido un momento maravilloso y muy excitante. Saber que alguien había podido oírnos y descubierto lo que hacíamos era excitante, muy excitante. Y reconozco que eso me hace sentir puta, pero me gusta, me gusta sentirme así sobre todo cuando estoy con mi Amo. Y que la gente que nos rodea sienta cierta envidia, porque estoy segura que más de uno sienten envidia.
martes, 20 de octubre de 2020
LA SILLA
Siento mis braguitas tan húmedas, y tantas ganas en mi cuerpo de que me poseas, que no sé si seré capaz de soportar más torturas. Llevó ya una par de horas atada a la silla, abierta y excitada como nunca, como siempre. Sabes como me gusta ser tu puta, como me gusta que me tortures, como me gusta sentir que soy tuya. Estar a tu merced y a tu disposición me llena por completo.
Verdaderamente, creo que la idea de alquilar la casita de la montaña fue una muy buena idea. Los fines de semana allí, son maravillosos, pasamos todos los fines de semana jugando en la casita, sin que nadie nos moleste. Amo Grey como siempre, trata de que experimentemos y vivamos nuevas situaciones, nuevos momentos. Como este de la silla que he empezado a contar. Amo Grey me ató a la silla, con las piernas bien abiertas, desnuda. Primero me acarició por completo, para ir calentándome, luego empezó a pellizcar y tirar de mis pezones. Dolió, porque además tiró fuerte, le gusta hacerlo, tirar fuerte de mis pezones y hacerme gritar. Que le mire con cara de dolor, suplicándole que pare con mis ojos. Luego hizo lo mismo con mis labios vaginales, tiró de ellos haciendo que me dolieran. Y entonces, se alejó un rato, dejándome en la silla, adolorida, pero a la vez excitada. Podía sentir mi sexo húmedo, muy húmedo, cada vez más. Precisamente, a los pocos minutos, Amo Grey se acercó a mí y me dijo:
- Mira que guarra eres, estás dejando la silla perdida con tus juguitos de puta.
Pero lo curioso es que esas palabras me excitaron aún más. Amo Grey tenía todos los juguetes dispuestos sobre la mesa del comedor a unos metros de mí y de la silla. Vi como se acercaba a ellos, y elegía uno. El consolador mediano. Lo acercó a mi boca y me ordenó:
- Chúpalo.
Obedecí y luego lo llevó hasta mi sexo, y empezó a meterlo en mi sexo, despacio, poco a poco, para luego, sacarlo despacio y poco a poco de nuevo. Estuvo así un minuto hasta que empecé a suplicarle.
- Señor, por favor.
- ¿Qué quieres? - me preguntó.
- Mas deprisa - acerté a decir por fin.
Pero en lugar de hacerme caso, lo sacó. Dejándome con las ganas. Acarició entonces mi clítoris con un par de dedos y me estremecí. Luego, se alejó de nuevo, se sentó en el sofá que estaba frente a mí y estuvo durante un rato allí sentado, observándome, acariciándose su sexo, que estaba duro y grande o al menos lo parecía, dentro de sus pantalones. Lo sacó y se acercó a mí de nuevo, acercándolo a mi boca y ordenándome:
- Chupa, puta.
Abrí la boca y sentí como introducía su polla y empecé a chuparla, a saborearla. Delicioso manjar saboree tan bien como supe, hasta que Amo Grey me ordenó que parara. Se dirigió a la mesa y cogió un consolador. Lo encendió y lo acercó a mi clítoris, y empezó a moverlo, a apretarlo contra mi clítoris, causándome oleadas de placer que me hacían estremecer. Y cuando sentía que estaba cerca del orgasmo, paraba, lo alejaba de mi sexo y me dejaba descansar unos minutos. Hasta que cuando ya no podía más, paró, guardó todos los instrumentos, me desató de la silla y me dijo:
- Date una ducha fría y vamos a cenar.
Fin del juego.
lunes, 12 de octubre de 2020
LA CADENA
Puesto que con esto del Covid, hay muchas actividades que no podemos hacer, no podemos ir al local BDSM, ni podemos reunirnos con demasiada gente. Hace unos días, decidimos alquilar una casita para ir los fines de semana. Es una casita aislada, en un lugar muy bonito, rodeado de arboles. Una casita de madera, no muy grande. Siempre he soñado con tener una casa así, y Amo Grey lo sabía. La vió en un portal inmobiliario y decidió alquilarla. Así que el otro día me llevó. No me dijo nada, pues quería que fuera una sorpresa, sólo me dijo:
- Haz la maleta para un par de días, tenemos un plan este fin de semana.
Así que intrigada y emocionada lo hice, preparé la maleta y el viernes por la tarde, a media tarde marchamos hacía la casa. Le pregunté a Amo Grey donde ibamos un para de veces pero no me lo dijo, sólo me dijo que era una sorpresa y que ya lo veía. Cuando llegamos enseguida me enamoré de la casa al verla. Y fué entonces cuando me dijo que la había alquilado para ir los fines de semana y además con opción a compra si así lo decidíamos al terminar el contrato de seis meses que había firmado. Entramos en la casa y como ya he dicho me enamoré nada más verla. No era muy grande, tenía un salón comedor con cocina y una pequeña chimenea, una habitación y un baño. También tenia una pequeña terrazita a la que se accedía desde la habitación y mucho campo y bosque alrededor. La verdad es que era una lugar encantador y maravilloso y me encantó.
Dispuestos a pasar el fin de semana allí, primero fuimos al pueblo más cercano a comprar todo lo necesario para cenar y desayunar. Una vez en la casa, hice la cena y tras cenar Amo Grey me dijo:
- Ponte el corsé que te he dicho que pusieras en la maleta y el collar, tengo algo preparado que seguro te encanta.
Obedecí y me vestí con el corsé y el collar, me puse unas medias negras y unos zapatos de tacón, nada más. Y salí al salón.
- Perfecta - dijo Amo Grey al verme.
Y entonces ví como de su bolsa de deporte sacaba una cadena como las que llevan los perros. Era algo de lo que habíamos hablado varias veces, de que a él le haría ilusión un día, llevarme atada de una cadena, y pasearme por la calle o por el local BDSM con ella. A mi me había parecido una muy buena idea, además de erótica y excitante. Enganchó la cadena en mi collar y tirando dijo:
- Vamos sumisa Lee, vamos a dar un paseo.
Vi que llevaba un cepillo de pelo entre las manos, además de algo en los bolsillos del pantalón. Salimos de la casa y tirando él de la cadena, empezamos a caminar por el alrededor de la casa. Ir medio desnuda y guiada por la cadena por "la calle" la verdad es que me excitaba, aunque también me daba miedo que alguien pudiera vernos y descubrirnos. Caminamos un poco, buscando un lugar que no estuviera muy a la vista. Finalmente lo encontramos entre unos cuantos matorrales y arboles.
- Vamos a ver - empezó a decir Amo Grey mientras acariciaba mis senos con el cepillo por el lado de las cerdas.
Lo movió por encima de mis pezones, haciendome estremecer, y pegando algunos golpecitos. Luego descendió hasta mi sexo.
- Abre las piernas - me ordenó y restregó el cepillo por mi sexo, luego dandole la vuelta, restrego el mango por mi sexo.
- ¿ Quieres que te folle con esto? - me preguntó.
- No, no Señor - le respondí.
Luego tirando de la cadena me ordenó:
- Arrodíllate en el suelo, ponte en cuatro como una perra.
Obedecí poniéndome en cuatro y entonces, vi que sacaba un vibrador del bolsillo del pantalón. Lo puso en marcha y empezó a restregarlo por mi sexo, haciendo que me estremeciera y excitara.
- ¿Quieres que te folle como a una perra? - me preguntó, sabiendo, porque habíamos hablado de ello anteriormente, que aquello me causaba cierta humillación.
- No, Señor
Movió el vibrador y finalmente lo metió dentro de mí. Me estremecí y empezó a moverlo dentro y fuera diciendo:
- Mira como te follo con el vibrador, mírate, como te gusta. Eres un perra en celo - dijo.
Aquellas palabras, como ya he dicho, me hacían sentir humillada, pero a la vez me excitaba. Quería, pero no quería, era una serie de sensaciones encontradas las unas contra las otras. Finalmente Amo Grey sacó el vibrador y se colocó él tras de mí, apoyándose sobre mi espalda, poniéndose en cuatro sobre mi. Se desabrochó el pantalón y sacó su miembro dejándolo descansar en mi entrepierna. Estaba duro y grande.
- Voy a follarte como una perra - dijo, y lo primero que salió de mi boca fue un:
- No, no.
Pero en realidad, lo estaba deseando, quería que lo hiciera. Que me follara allí mismo, en aquella posición, como si fuera una perra. Y así lo hizo, metió su polla dentro de mí y me folló. Me hizo suya una vez más, haciendo realidad otra de nuestras fantasias compartidas en la que yo me convertí en su perra.
lunes, 5 de octubre de 2020
SEXO VEGANO
- ¿Quieres que te folle con la zanahoria?
viernes, 25 de septiembre de 2020
CHUPALO
viernes, 18 de septiembre de 2020
BAJO EL VESTIDO
Obedecí caminando hacía la puerta y sintiendo como la cuerda rozaba mi sexo produciendome cierto placer.
viernes, 4 de septiembre de 2020
SORPRESA EXCITANTE
sábado, 25 de julio de 2020
EL TRONO
- ¿Y que es? - le pregunto curiosa.
- Luego lo sabrás - me dice.
Tomamos una copa, él un poco de coñac, yo prefiero un vino blanco. Esos nos achispa y enseguida empezamos a coquetear el uno con él otro. Hasta que Amo Grey, toma las riendas de la situación y cogiéndome de la mano me lleva hasta la mazmorra que alquilamos de vez en cuando para jugar.
- Cierra los ojos - me dice antes de que entremos.
Obedezco y entramos. Él me lleva y me dirige. Nos paramos, calculo que debemos estar en medio de la sala, aunque en realidad, soy muy mala para orientarme cuando voy a ciegas.
- Abre los ojos.
De nuevo obedezco y frente a mí veo una silla que más que una silla parece un trono. Es de madera hermosamente tallada. Y el asiento y el respaldo de terciopelo rojo.
- ¿Qué es esto? - le pregunto sin entender demasiado bien para que nos va a servir.
- Se llama el trono de la puta. Y obviamente, la puta será tú. Así que este es tu trono - Me explica.
- Y ¿Cómo se supone que debemos usarlo? - le pregunto.
- Hoy estás muy preguntona. Desnúdate - me ordenó.
Obedecí y me desnudé.
- Ahora siéntate sobre la silla.
Lo hice. Y entonces Amo Grey, tomó mis piernas y me las abrió colocando cada una de ellas por encima de los brazos de la silla. Sacó una cuerda y me las ató por los tobillos, pasando la cuerda por debajo de la silla, de modo que mis piernas quedaron abiertas y no podía cerrarlas. Después, cogió mis brazos, saco otra cuerda, esta vez una más pequeña y me ató los brazos por detrás del respaldo de la silla. Estaba abierta y totalmente expuesta para él.
- Bien, ahora ya puedo jugar con mi puta - declaró, haciendo que me estremeciera. ¿Qué juegos habría ideado para mí Amo Grey?
martes, 9 de junio de 2020
JUEGOS DE PLACER
Si por ejemplo, hoy ha decidido usar el sofá, te hace poner de rodillas sobre él, apoyando tu torso sobre el respaldo, dándole la espalda, o mejor dicho, el culo a él. Te ata los brazos, ya sea a la espalda o por encima de tu cabeza, te tortura con el vibrador, te masturba con sus propias manos y finalmente te folla.
Otro día utilizará la mesa, atándote boca abajo a las patas de la misma. Y de nuevo, torturas, masturbación, vibradores, y follarte hasta que acabes rendida tras varios orgasmos.
Como digo, los objetos cotidianos dan mucho juego. También se pueden usar, velas como consoladores, eso sí, envolviéndolas con condones, o destornilladores, usando la parte del mango, o el mango del plumero de polvo, etc. Como ya digo, siempre envueltos con un condón para mantener las medidas de higiene. En fin, hay que utilizar la imaginación, pero seguro que si observas a tu alrededor hay más de un objeto que puedes utilizar en tus juegos como juguete de placer.
lunes, 18 de mayo de 2020
EN EL CABALLETE
Recuerdo el primer día que lo usamos, fue algo maravilloso y novedoso, muy satisfactorio para ambos, porque además de la sesión de spank al final, terminó follándome.
miércoles, 19 de febrero de 2020
JUEGO DE DOS
En realidad, son muchos los juegos que le gustan, yo creo que más que jugar conmigo, lo que le gusta es excitarme, controlar mi placer, llevarme hasta el borde del orgasmo y entonces, negármelo, no permitir que me corra. Y así demostrarme que él tiene el control de mi placer. Y a mi, en el fondo también me gusta eso, me gusta ser su juguete, me gusta morirme de placer y que no pueda correrme hasta que él me da permiso, saber que él tiene el control de mi placer, de mi deseo. Es un juego de dos, un juego maravilloso, un juego que nos hace cómplices, amantes, amigos, Amo y Sumisa. Un juego que nos encanta a ambos.












a








