A Amo Grey le gusta que me ponga medias con liguero. Obviamente, la premisa es que no lleve braguitas y debo llevar falda, a poder ser corta. Porque a Amo Grey le encanta quitarme el liguero o también dejarlo puesto. Sea como sea estoy descubriendo a todo un fetichista en mi Amo.
lunes, 5 de julio de 2021
EL LIGUERO - LOS JUEGOS PERVERSOS DE MI JEFE
sábado, 24 de abril de 2021
EL JUEGO DE LOS CONSOLADORES
Lo hago y siento el consolador dentro de mí. Cuando me lo ordena, me alzo y el consolador sale, me acerco al siguiente y me lo introduzco dentro, deslizándome despacio sobre él. Es un poco más grueso, es agradable, me muevo, lo siento, me gusta. Repito el juego con los siguientes consoladores, uno tras otro los voy probando y cada vez estoy más excitada, cada vez más húmeda, gimo cuando me los introduzco, lo hago también cuando los saco, cuando me muevo sobre ellos. Es una agradable sensación y me gusta este juego. Quiero más, quiero moverme sobre ellos como lo haría sobre el pene de mi Amo, moviéndome sobre él una y otra vez hasta liberarme en el ansiado orgasmo. Pero no puedo, las instrucciones de Amo Grey son claras, solo puedo moverme cuando él me autoriza y siempre un leve movimiento. Amo me observa, sentado en su sofá que ha colocado al final del banco.
15 días de tortura
Hola a todos, vuelvo al blog después de una mala racha en que no tenía muchas ganas de nada, la verdad, pero poco a poco he tratado de recuperar esas ganas, a fin de cuentas, la vida sigue y hay que vivirla. Hoy recupero una de las entradas de mi antiguo blog, espero que os guste y que sigáis leyendo, intentaré ir actualizando con frecuencia como hacía antes. Besos a todos los que me leéis.
15 días, ya llevamos 15 días de tortura. 15 días, de zurras, masturbaciones, momentos en lo que creo que no podré aguantar mucho más, y momentos en los que él me toma en sus brazos y me calma, me dice cuanto me ama, lo orgulloso que está de mí, porque, según él, lo estoy llevando muy bien.
En cambio a mí me parece que no. Que cada día se me hace más duro, y me cuesta más aguantar sin correrme, como también me cuesta más aguantar las zurras. Mi culo está rojo como un tomate, estoy segura de ello. Aunque Amo Grey me aplica crema calmante cada día después del castigo.
La verdad es que a pesar del castigo, está siendo muy considerado y realmente me cuida mucho. Ahora es cuando realmente aprecio esos momentos de Aftercare, cuando me abraza, cuando me aplica la crema, cuando me tiene en sus brazos, cuando besa mis lágrimas y me dice que me quiere. Esos momentos, son como estar en el cielo, y hacen que me olvide del castigo y de todo, porque en esos momentos, solo estamos él y yo.
Para cualquier cosa, consejo, ayuda, saber más, puedes escribirme a: secresumisa30@gmail.com
viernes, 15 de enero de 2021
VAMOS A JUGAR 2º RETO TOCATE
Vamos a por el segundo reto:
En una habitación donde puedas estar a solas. Desnúdate por completo. Empieza tocándote y acariciándote las tetas, pellizca y estira tus pezones. Luego acaríciate y desciende hasta tu sexo, acaríciate el coño, pasa tus dedos por tus labios vaginales, por los pliegues comprueba la humedad, trata de untar tus dedos en ella, luego chúpalos, siente el sabor de tus sexo en tu boca. Y ahora cuéntame como ha ido, que has sentido.
¿Has realizado el reto? ¿Tienes dudas? ¿Quieres saber más sobre el BDSM y la relación Amo- Sumisa? Puedes escríbirnos a cualquiera de nuestros emails
AmoGrey: amogreyamo@gmail.com
Sumisa Lee: secresumisa30@gmail.com
lunes, 5 de octubre de 2020
SEXO VEGANO
- ¿Quieres que te folle con la zanahoria?
jueves, 1 de octubre de 2020
EN EL ESPEJO
viernes, 18 de septiembre de 2020
BAJO EL VESTIDO
Obedecí caminando hacía la puerta y sintiendo como la cuerda rozaba mi sexo produciendome cierto placer.
lunes, 3 de agosto de 2020
EL TRONO 2
Amo Grey se acerca a su bolsa, que ha dejado en una silla a la entrada. Rebusca dentro y saca el Castigador. Sé perfectamente lo que va a hacer. Se acerca a mí, me besa suavemente y luego me pregunta:
- ¿Estás lista?
- Sí, Señor - le respondo.
Se situa a un lado y empieza a azotarme en mis labios vaginales con el castigador. Una, dos, tres veces, yo gimo y me revuelvo con cada golpe. Sé que lo que quiere es que mis labios se hinchen porque así estarán más sensibles cuando me someta a lo que tenga pensado hacer. Los golpes caen uno tras otra, a veces ni siquiera me da tiempo de respirar y recomponerme tras el golpe. Mis labios me duelen cada vez más. Tras haber llegado a los 30 azotes se detiene. Acaricia mis labios, mi sexo, y yo me estremezco.
- Perfecto - murmura.
Vuelve a la bolsa y saca el Majic Wand, se acerca a mí, lo enciende y lo pone sobre mi sexo. Siento la vibración y no tardo en estremecerme, cada vez es más intensa, Amo Grey va subiendo la velocidad, y en poco rato, estoy ya estremeciendome sin remedio, sintiendo la vibración entre mis piernas, el placer que va aumentando, mis gemidos que se expanden por la habitación. Pero justo antes de que llegue al orgasmo Amo Grey detiene el Magic Wand y lo aparta. Ahora acerca su boca a mi sexo y empieza a lamer, a meter su lengua dentro de mí, de nuevo el placer abriendose paso en mi sexo, quiero que chupe más, que lama más, mas fuerte, pero él va lento, a su ritmo, porque sabe que sino me voy a correr. Me tortura con su lentitud y yo suspiro y gimo. Quiero correrme y quiero hacerlo ya, pero él quiere demorar el momento, hacer que esta tortura dure un rato. Se aparta, me pega unas cuantas palmadas sobre mi sexo, para que mis labios vuelvan a hincharse. Ahora pasa un cubito de hielo, creo que ha cogido de la copa de coñac que llevaba. Todo mi cuerpo se estremece. Vuelve a la bolsa y saca las pinzas, me las coloca en los pezones, tira de ellas, y yo gimo, me retuerzo de dolor y me estremezco. Lleva el cepillo de dientes y lo pasa por mis tetas, sin quitar las pinzas, estan tan sensibles que no puedo parar de retorcerme. Baja con el cepillo hasta mi sexo, los pasa por mis labios, mi clítoris y yo no dejo de estremecerme y retorcerme excitada, no puedo más, le suplico:
- Señor, por favor, deja que me corra.
Él no dice nada. Sólo sigue moviendo el cepillo por mi sexo, mis tetas, haciendo que todo mi cuerpo se estremezca. Vuelvo a suplicarle, quiero liberarme, sabe que estoy a mil.
Me penetra con su polla, se mueve dentro y fuera unas cuantas veces, fuerte, deprisa y cuando sabe que me voy a correr, saca su sexo e irremediablemente el siento un orgasmo arruinado. Me convulsiono y gimo presa del placer. Y entonces él me besa, besa mi sexo y luego me desata y me toma en sus brazos. De nuevo la experiencia ha sido intensa, como casi siempre con él. Sabe como llevarme hasta el límite y hacer que todo sea intenso, muy intenso.
sábado, 25 de julio de 2020
EL TRONO
- ¿Y que es? - le pregunto curiosa.
- Luego lo sabrás - me dice.
Tomamos una copa, él un poco de coñac, yo prefiero un vino blanco. Esos nos achispa y enseguida empezamos a coquetear el uno con él otro. Hasta que Amo Grey, toma las riendas de la situación y cogiéndome de la mano me lleva hasta la mazmorra que alquilamos de vez en cuando para jugar.
- Cierra los ojos - me dice antes de que entremos.
Obedezco y entramos. Él me lleva y me dirige. Nos paramos, calculo que debemos estar en medio de la sala, aunque en realidad, soy muy mala para orientarme cuando voy a ciegas.
- Abre los ojos.
De nuevo obedezco y frente a mí veo una silla que más que una silla parece un trono. Es de madera hermosamente tallada. Y el asiento y el respaldo de terciopelo rojo.
- ¿Qué es esto? - le pregunto sin entender demasiado bien para que nos va a servir.
- Se llama el trono de la puta. Y obviamente, la puta será tú. Así que este es tu trono - Me explica.
- Y ¿Cómo se supone que debemos usarlo? - le pregunto.
- Hoy estás muy preguntona. Desnúdate - me ordenó.
Obedecí y me desnudé.
- Ahora siéntate sobre la silla.
Lo hice. Y entonces Amo Grey, tomó mis piernas y me las abrió colocando cada una de ellas por encima de los brazos de la silla. Sacó una cuerda y me las ató por los tobillos, pasando la cuerda por debajo de la silla, de modo que mis piernas quedaron abiertas y no podía cerrarlas. Después, cogió mis brazos, saco otra cuerda, esta vez una más pequeña y me ató los brazos por detrás del respaldo de la silla. Estaba abierta y totalmente expuesta para él.
- Bien, ahora ya puedo jugar con mi puta - declaró, haciendo que me estremeciera. ¿Qué juegos habría ideado para mí Amo Grey?
lunes, 18 de mayo de 2020
EN EL CABALLETE
Recuerdo el primer día que lo usamos, fue algo maravilloso y novedoso, muy satisfactorio para ambos, porque además de la sesión de spank al final, terminó follándome.
viernes, 8 de mayo de 2020
SESIÓN INTENSA
Completamente desnuda, con el collar y con unas muñequeras de cuero que él mismo me ha puesto obedezco dirigiéndome a la habitación de juegos.
Es una de las tres habitaciones que tenemos en el piso y que durante este confinamiento hemos estado habilitando como mazmorra. Hemos puesto algunas cadenas en la pared, una silla, una mesa. La silla de Berkley que compramos justo antes del confinamiento, y el cepo que tanto me gusta.
Una en la habitación, Amo Grey coge un pañuelo y me tapa los ojos con él. Ahora no puedo ver nada, debo ser guiada por él hasta las cadenas de la pared. Ahora él tiene el control absoluto sobre la situación y sobre mí. Me sujeta las muñecas a las cadenas que penden de la pared, de modo que mis brazos quedan elevados. Amo Grey va vestido con un pantalón tejano y una camiseta, empieza acariciando mi culo suavemente, luego mis piernas y así durante unos minutos, hasta que empieza a alternar las caricias con palmadas en el culo, haciéndome estremecer. Me sigue pegando, logrando que mis nalgas se enrojezcan y alternando las zurras con caricias, y algún beso en la boca. Se roza contra mi pierna, para que sienta su erección. Me hace abrir las piernas y me pega entre las piernas, mi excitación va en aumento. Acaricia mi sexo suavemente, introduce un dedo, luego otro; los saca y sigue azotándome en el culo. Cuando estoy ya bastante excitada, me hace girar y me pone de espaldas a la pared. Acaricia mi cuerpo de nuevo, me pone una ball-gag en la boca. Así que a partir de ahora no puedo hablar, ni gritar. Acaricia todo mi cuerpo suavemente, y finalmente, mueve sus dedos hasta mi clítoris y empieza a acariciarlo, a trazar circulos sobre él. Gimo excitada. Me gusta lo que me está haciendo. Se detiene, asciende acariciando mi cuerpo hasta mis senos, pellizca y tira de mi pezones haciéndome gemir de dolor. Los estira y siento que los atrapa con algo, duele, son unas pinzas para pezones. El dolor se intensifica. Tira de las pinzas y gimoteo. Luego, me acaricia y vuelve de nuevo a acariciar mi clítoris. Al sentir el placer de esa caricia, parece que el dolor de los pezones disminuye. Aparta sus manos de mí, y oigo un zumbido, tiene un vibrador. No tardo en sentirlo sobre mi clítoris. Lo mueve por mi sexo suavemente, haciéndome estremecer. Luego lo pasa por encima de las pinzas, en mis pezones y la sensación es extraña y maravillosa a la vez. Mueve el vibrador por todo mi cuerpo, arriba y abajo, acercándolo de vez en cuando a las pinzas y haciendo que estas vibren. Mientras mantiene el vibrador sobre una de las pinzas, con la otra mano, me acaricia el sexo sin parar
Estoy cada vez más excitada y completamente segura de que mi sexo chorrea como nunca. Mueve el vibrador de nuevo hasta mi sexo y lo sitúa sobre mi clítoris, lo deja ahí durante un rato, en que no puedo evitar estremecerme y gemir del placer que me causa. Y entonces introduce un dedo, lo mueve dentro y fuera de mí al ritmo que mueve también el vibrador sobre mi clítoris, gimo, cada vez estoy más excitada, el placer va aumentando mientras él mueve ambas cosas sobre mi sexo, el vibrador y el dedo. Gimo cada vez más fuerte, siento que poco a poco me voy acercando al orgasmo y el sigue. Y efectivamente, entre gritos y gemidos de placer me corro mientras él no para de mover ambas cosas sobre mi sexo. Pero al finalizar, cuando mis gemidos y todo mi cuerpo se calma, en lugar de detenerse como yo pensaba que haría, sigue moviendo el vibrador sobre mi sexo, y metiendo el dedo dentro de mí, sigo de nuevo gimiendo, excitada, me conoce y sabe que si mantiene el ritmo logrará que me corra otra vez y efectivamente no tardo demasiado en tener un nuevo orgasmo esta vez, si cabe, más fuerte e intenso que el anterior, de modo que al terminar, me quedo derrengada, extasiada pendiendo de las cadenas de la pared. Mis piernas ya no me sostienen, el placer ha sido realmente intenso. Me sujeta fuerte, me desata y cogiéndome en brazos, me lleva hasta la cama. Donde me quita la venda de los ojos y la gag-ball.
- Ha sido intenso, ¿eh, preciosa?
- Sí, Señor - le respondo casi sin fuerzas. Quiero abandonarme sobre la cama, cerrar los ojos y descansar.
miércoles, 22 de abril de 2020
LA SILLA DE BERKLEY
Es un vestido negro, semitransparente, que me regaló él hace unos meses. Me lo puse, mientras él lo preparaba todo. También me puse las medias negras y los zapatos de tacón, pues a él le gustan mucho.
Cuando ya estuve lista, se lo dije y me autorizó a que saliera de la habitación, pues ya todo estaba listo en el salón. Al llegar, vi que había puesto la silla de Berkley en medio del salón, con el cepo al final de esta.
- Bien, enséñame lo que sabes hacer - me dijo, poniendo un poco de música.
Bailé un poco al ritmo de la música, mientras él, que llevaba unos tejanos y una camiseta, se quitaba la camiseta. Luego, me ordenó que me pusiera sobre la silla.
Me coloqué sobre la silla, y él me ató a esta. Luego coloqué mi cabeza y mis manos en el cepo, quedando atrapada a este. Amo Grey, acarició mi cara, metió uno de sus dedos en mi boca y se lo chupé. Luego se situó tras de mí, y subió mi vestido, dejando mi culo al descubierto, que acarició suavemente. Vi que sacaba el flogger de la bolsa de juguetes y no tardó en empezar a azotarme con él. Primero fue suavemente, después y luego poco a poco fue aumentando la fuerza, de modo, que cada vez sentía más los golpes y por tanto el escozor en mi culo. Sentía como se estaba poniendo rojo, ya que sentía que me quemaba. Pero eso hacía también que me excitara. Cuando se dio cuenta que ya estaba bastante excitada, sentí que primero acariciaba suavemente mi culo, luego llevó sus dedos hasta mi sexo y empezó a acariciarlo suavemente, haciendo que me excitara aún más. Sentí que se alejaba de mi, pero oia ruido, por lo que aunque no podía verle, porque tenía la cabeza metida en el cepo, supe que estaba allí. Se acercó de nuevo a mí, se metió entre mis piernas y noté que rozaba mi sexo con el suyo, sin duda iba a follarme. Todo mi cuerpo se estremeció al sentirle. Empezó a moverse despacio, sujetándome por las caderas y luego poco a poco fue aumentando el ritmo, haciendo que gimiera y que el placer fuera aumentando poco a poco, hasta que me corrí. Luego siguió empujando, metiendo y sacando su polla de mí, hasta que también él se corrió. Y entonces, me sacó del cepo, me desató de la silla y cogiéndome en brazos me llevó hasta la cama. Donde me tuvo un rato, abrazada, dándome besos. Fue una experiencia maravillosa pero a la vez muy tierna. Hacía días que no usábamos el cepo y nunca antes lo habíamos usado con la silla de Berkley. Él sabe cuando me gusta el cepo, y a él le encanta que usemos las silla de Berkley así que supongo que pensó que sería una buena idea usarlos a la vez y realmente fue una de las mejores ideas que se le podían haber ocurrido.
jueves, 27 de febrero de 2020
SPANKING
Amo Grey no tarda en llegar, se mueve a mi alrededor, toca mi culo suavemente, luego coge el cepillo y se sitúa a un lado, y sin previo aviso, deja caer el cepillo sobre mi culo. Los golpes caen uno tras otro, haciendo que me estremezca, que mi nalga se ponga roja, que duela, que escueza. Amo se detiene, y comprueba mi humedad. Luego sigue azotándome con el cepillo. Cada vez estoy más excitada, mi cuerpo se convulsiona tras cada golpe. Y entonces Amo Grey, lanza el cepillo sobre la cama, se pone tras de mi, acaricia suavemente mi sexo, y luego sin más preámbulos, me penetra, me posee y me hace suya. Me folla, sin contemplaciones, hasta que se corre y luego sigue follándome, hasta que soy yo la que se corre. Y todo me parece tan salvaje, tan animal, pero me siento bien, me siento liberada cuando terminamos.
lunes, 17 de febrero de 2020
CUANDO ÉL AUN VA VESTIDO
- Desnúdate, coge las esposas de cuero y espérame desnuda, sentada en una silla.
Obedezco, así que me voy a la habitación, me desnudo, me pongo las esposas y luego vuelvo al salón, y como Amo Grey me ha indicado me siento en la silla y le espero.
Oigo la llave dando la vuelta en el cerradura, ya llega, mi corazón se acelera y siento como late con fuerza. Empiezo a excitarme también, tratando de averiguar, de adivinar que me tiene preparado. Entra en el salón y se acerca a mí, acaricia mi mejilla suavemente. Y me dice:
- Te he traido un regalo que vas a tener que usar ahora.
Me da una caja, la abro sin osar mirarle a los ojos. Me pone nerviosa y a mil. Dentro hay un consolador. Sé lo que tengo que hacer. Lo coloco en la silla, y después me lo introduzco dentro. Gimo al sentir como entra, y lo hace fácilmente gracias a lo excitada y húmeda que estoy.
- Muy bien, putita - me anima Amo Grey, que se ha bajado la cremallera del pantalón y la sacado su miembro que empieza a erguirse.
Le miró a los ojos, él también me mira y entonces me dice:
- ¿La quieres? ¿Quieres lamer y chupar mi polla, putita?
- Sí, Señor - Le respondo.
- Bien, pues ya puedes empezar, lame y chupa mi polla, mientras te follas con el consolador, eso sí, nada de correrte hasta que yo te autorice, ¿de acuerdo?
- Sí Señor.
Obedezco lamiendo su polla, él me coge por el pelo, y empieza a dirigir mis movimientos, mientras yo me muevo sinuosa sobre el consolador. Es una escena muy excitante, me gusta, siento como mi sexo se humedece al sentir en consolador entrando y saliendo, y luego siento en mi boca el sabor de su liquido preseminal. Amo Grey empieza a gemir, y yo también lo hago, estoy a mil, pero Amo Grey se quita el cinturón y sujetándolo con la mano que le queda libre me azota en el culo con él. Sabe que me estoy excitando y que si no hace algo, me correré y lo haré sin que me dé tiempo a pedirle permiso para hacerlo, por eso cuando el ruido de mis gemidos aumenta, él me azota en el culo o en las tetas con el cinturón. Poco a poco su polla se hincha dentro de mi boca y finalmente se corre, obligándome a tomar todo su semen. Tras eso, me levanta, me echa sobre la mesa, me penetra y me folla hasta que estoy a punto de correrme, le pido permiso y me lo da y me corro en un maravilloso orgasmo, que me nubla la vista. Cuando terminamos, nos quedamos los dos tendidos sobre la mesa, él sobre mí, agotados, y satisfechos.
martes, 4 de febrero de 2020
NOCHE SEXUAL
- ¿Le has puesto la bala? - le preguntó Arturo a Amo Grey
-Sí, ya verás que bien nos lo vamos a pasar hoy - le dijo Amo Grey en tono travieso.
Así que entre los dos habían urdido el plan. Me preguntaba que más nos traería aquella noche.
Durante la cena, Amo Grey no paró de poner en marcha y apagar la bala, haciendo que me excitara llegando a gemir de placer varias veces, incluso estuve a punto de llegar al orgasmo un par de veces. Pero Amo Grey me conoce muy bien y sabe hasta donde puede llevarme. Ambos, tanto Arturo como mi Amo, no dejaban de acariciarme aunque disimuladamente de vez en cuando, que si una teta, que si el culo, que si un beso furtivo en el cuello. En fin, que además no dejaron de hacer que me excitara a cada minuto. Hasta que terminada la cena, Amo Grey pagó y salimos del local. Al subir al coche, Amo Grey nos propuso que Arturo y yo nos pusiéramos en el asiento de atrás, y nos dijo que nos daba total libertad para hacer lo que quisiéramos, y él iría conduciendo, observándonos por el espejo retrovisor. Nada más arrancar, Amo Grey le dijo a Arturo, que ya podía quitar la bala de mi interior, así que abrí las piernas y dejé que lo hiciera. Luego le ordenó que metiera un par de dedos y me follara con ellos, que me hiciera sentir el placer que sabía que él podía darme. Arturo lo hizo, llevándome otra vez, casi al borde del orgasmo.
Habíamos llegado ya a casa, y yo ni siquiera me había dado cuenta, mientras jugaba con Arturo. Bajamos del coche, y en el ascensor, acercándose a mí y abrazándome, Amo Grey me preguntó como estaba.
- Estas a mil, ¿verdad putita?
- Sí, Señor - le respondí.
Ambos hombres seguían besándome y acariciándome sin parar, tratando de mantenerme excitada y deseosa de terminar la noche con uno de ellos, o con los dos.
Nada más cerrar la puerta, Amo Grey me ordenó que me desnudara y yo obedecí, nos dirigimos hacía la habitación y al llegar allí, Arturo se sentó en la cama, mientras Amo Grey lo hacía en la silla que teníamos en el tocador.
- Bien, ha llegado el momento - dijo Amo Grey - Quiero que primero desnudes a Arturo, que lo trates como lo haces conmigo, que te dejes follar por él y disfrutes de ese momento. ¿De acuerdo?
- Si, Señor - le dije nerviosa.
- Y tú Arturo ya sabes lo que tienes que hacer.
Y entonces, poniéndome de rodillas frente a Arturo, empecé a desabrocharle la camisa, se la quité. Luego le desabroché el pantalón y cuando iba a quitárselo, él me besó, y mientras lo hacía, acariciaba mi sexo. Sacó sus dedos de mi húmeda vagina y me pidió que se los lamiera. Luego me hizo poner en cuatro sobre la cama.
- Amo Grey me ha dicho que así es como más te gusta que te follen, putita.
- Sí, así es.
Se puso un condón y luego sentí como restregaba la punta de su polla por mi húmeda vagina y sin demasiado preámbulo me penetraba. Empezó a moverse dentro y fuera, dentro y fuera, a empujar, haciendo que el placer aumentara poco a poco, hasta llevarme al éxtasis, no sin antes pedirle permiso a mi Amo para correrme. Fue una experiencia muy placentera, aunque obviamente, diferente a como o cuando lo hacía con Amo Grey. Cuando Arturo se corrió, descanso un poco, luego se vistió y se despidió de nosotros.
Entonces Amo Grey me dijo que había sido una experiencia maravillosa para él y que probablemente lo repetiríamos, pero que también le había puesto muy caliente, asi que me hizo el amor salvajemente, haciendo que tuviera otro maravilloso orgasmo. Fue una noche especial y muy sexual.













