- Ponte el vestido negro transparente, sin ropa interior debajo, obviamente - me ordenó Amo Grey.
Es un vestido negro, semitransparente, que me regaló él hace unos meses. Me lo puse, mientras él lo preparaba todo. También me puse las medias negras y los zapatos de tacón, pues a él le gustan mucho.
Cuando ya estuve lista, se lo dije y me autorizó a que saliera de la habitación, pues ya todo estaba listo en el salón. Al llegar, vi que había puesto la silla de Berkley en medio del salón, con el cepo al final de esta.
- Bien, enséñame lo que sabes hacer - me dijo, poniendo un poco de música.
Bailé un poco al ritmo de la música, mientras él, que llevaba unos tejanos y una camiseta, se quitaba la camiseta. Luego, me ordenó que me pusiera sobre la silla.
Me coloqué sobre la silla, y él me ató a esta. Luego coloqué mi cabeza y mis manos en el cepo, quedando atrapada a este. Amo Grey, acarició mi cara, metió uno de sus dedos en mi boca y se lo chupé. Luego se situó tras de mí, y subió mi vestido, dejando mi culo al descubierto, que acarició suavemente. Vi que sacaba el flogger de la bolsa de juguetes y no tardó en empezar a azotarme con él. Primero fue suavemente, después y luego poco a poco fue aumentando la fuerza, de modo, que cada vez sentía más los golpes y por tanto el escozor en mi culo. Sentía como se estaba poniendo rojo, ya que sentía que me quemaba. Pero eso hacía también que me excitara. Cuando se dio cuenta que ya estaba bastante excitada, sentí que primero acariciaba suavemente mi culo, luego llevó sus dedos hasta mi sexo y empezó a acariciarlo suavemente, haciendo que me excitara aún más. Sentí que se alejaba de mi, pero oia ruido, por lo que aunque no podía verle, porque tenía la cabeza metida en el cepo, supe que estaba allí. Se acercó de nuevo a mí, se metió entre mis piernas y noté que rozaba mi sexo con el suyo, sin duda iba a follarme. Todo mi cuerpo se estremeció al sentirle. Empezó a moverse despacio, sujetándome por las caderas y luego poco a poco fue aumentando el ritmo, haciendo que gimiera y que el placer fuera aumentando poco a poco, hasta que me corrí. Luego siguió empujando, metiendo y sacando su polla de mí, hasta que también él se corrió. Y entonces, me sacó del cepo, me desató de la silla y cogiéndome en brazos me llevó hasta la cama. Donde me tuvo un rato, abrazada, dándome besos. Fue una experiencia maravillosa pero a la vez muy tierna. Hacía días que no usábamos el cepo y nunca antes lo habíamos usado con la silla de Berkley. Él sabe cuando me gusta el cepo, y a él le encanta que usemos las silla de Berkley así que supongo que pensó que sería una buena idea usarlos a la vez y realmente fue una de las mejores ideas que se le podían haber ocurrido.
miércoles, 22 de abril de 2020
miércoles, 8 de abril de 2020
¿DEBE UN SUMIS@ DESEAR SU PROPIO PLACER ?
El otro día ví esta pregunta pululando por la red, en concreto en Twitter. Y desde mi punto de vista como sumisa contestaré que sí, por supuesto, para eso es sumis@, para eso se ha metido en el BDSM, para eso quería ser sumis@ para obtener su propio placer. Pero obviamente, el sumiso no obtienen el placer de la misma manera o con las mismas cosas que el Amo o que alguien que esté en una relación vainilla. No sé el resto de sumisos, yo solo puedo hablar por mi, pero diré que como sumisa, si, deseo mi propio placer, por eso me gustan las sesiones con mi Amo, me gusta que me azote, que me excite, que me prohíba que tenga un orgasmo, que me humille, que me someta a sus caprichos y me gusta porque en todas esas cosas obtengo mi placer. No sólo placer sexual, sino también placer sin más, placer por hacer lo que él desea, lo que el me pide, placer por hacerle sentir orgulloso de mí, el placer de sentir que soy la sumisa que él quiere, que él necesita.
miércoles, 25 de marzo de 2020
CORONAVIRUS - QUEDATE EN CASA - YO ME QUEDO EN CASA

Bueno, hace días que no escribo nada por aquí, pero es que tal y como está la situación, la verdad, no apetece mucho. Y este post hoy sólo será para deciros, que nosotros estamos bien y que es muy importante quedarse en casa, es una manera más de luchar contra este virus mortal. Es algo que no cuesta nada, podemos hacerlo. Muchos besos a todos y pronto seguiremos contándonos nuestras aventuras. Besos a todos.
jueves, 27 de febrero de 2020
SPANKING
Spanking: es oír esta palabra y ya siento como mi sexo se moja, se contrae, se revoluciona. Y a veces, me sorprende que con sólo oír esa palabra me suceda eso, imaginad como me siento, cuando mi Amo me hace desnudar, me ordena que me ponga en posición con el culo hacía afuera y veo que coge el flogger o la paleta. Entonces mi sexo ya se convierte en un mar, y cuando los golpes caen, mi voz se hace grito de placer, jadeo, y mi cuerpo se convulsiona presa del placer tras los golpes. Es algo mágico, maravilloso para mí y que cada vez ansío y deseo con más vehemencia. Y creo que Amo Grey lo sabe. Hace ya días, que no me somete a una sesión de Spank, y creo que lo estaba retrasando, para que cuando lo hiciera yo pueda disfrutarlo. Y así ha sido. Al llegar a casa hoy, nada más entrar me ha ordenado:
- Prepárate, te quiero desnuda, doblada sobre la cama, con las manos apoyadas en esta y el culo hacía afuera. Y sacas el cepillo grande.
Obedezco dirigiéndome a la habitación, empezando a excitarme ya, pensando en como será la sesión.
Amo Grey no tarda en llegar, se mueve a mi alrededor, toca mi culo suavemente, luego coge el cepillo y se sitúa a un lado, y sin previo aviso, deja caer el cepillo sobre mi culo. Los golpes caen uno tras otro, haciendo que me estremezca, que mi nalga se ponga roja, que duela, que escueza. Amo se detiene, y comprueba mi humedad. Luego sigue azotándome con el cepillo. Cada vez estoy más excitada, mi cuerpo se convulsiona tras cada golpe. Y entonces Amo Grey, lanza el cepillo sobre la cama, se pone tras de mi, acaricia suavemente mi sexo, y luego sin más preámbulos, me penetra, me posee y me hace suya. Me folla, sin contemplaciones, hasta que se corre y luego sigue follándome, hasta que soy yo la que se corre. Y todo me parece tan salvaje, tan animal, pero me siento bien, me siento liberada cuando terminamos.
Amo Grey no tarda en llegar, se mueve a mi alrededor, toca mi culo suavemente, luego coge el cepillo y se sitúa a un lado, y sin previo aviso, deja caer el cepillo sobre mi culo. Los golpes caen uno tras otro, haciendo que me estremezca, que mi nalga se ponga roja, que duela, que escueza. Amo se detiene, y comprueba mi humedad. Luego sigue azotándome con el cepillo. Cada vez estoy más excitada, mi cuerpo se convulsiona tras cada golpe. Y entonces Amo Grey, lanza el cepillo sobre la cama, se pone tras de mi, acaricia suavemente mi sexo, y luego sin más preámbulos, me penetra, me posee y me hace suya. Me folla, sin contemplaciones, hasta que se corre y luego sigue follándome, hasta que soy yo la que se corre. Y todo me parece tan salvaje, tan animal, pero me siento bien, me siento liberada cuando terminamos.
lunes, 24 de febrero de 2020
NO LO ENTIENDO
miércoles, 19 de febrero de 2020
JUEGO DE DOS
Le gusta jugar con sus dedos, metérmelos en mi coño y acariciar, meterlos y sacarlos y llevarme hasta el éxtasis.
En realidad, son muchos los juegos que le gustan, yo creo que más que jugar conmigo, lo que le gusta es excitarme, controlar mi placer, llevarme hasta el borde del orgasmo y entonces, negármelo, no permitir que me corra. Y así demostrarme que él tiene el control de mi placer. Y a mi, en el fondo también me gusta eso, me gusta ser su juguete, me gusta morirme de placer y que no pueda correrme hasta que él me da permiso, saber que él tiene el control de mi placer, de mi deseo. Es un juego de dos, un juego maravilloso, un juego que nos hace cómplices, amantes, amigos, Amo y Sumisa. Un juego que nos encanta a ambos.
En realidad, son muchos los juegos que le gustan, yo creo que más que jugar conmigo, lo que le gusta es excitarme, controlar mi placer, llevarme hasta el borde del orgasmo y entonces, negármelo, no permitir que me corra. Y así demostrarme que él tiene el control de mi placer. Y a mi, en el fondo también me gusta eso, me gusta ser su juguete, me gusta morirme de placer y que no pueda correrme hasta que él me da permiso, saber que él tiene el control de mi placer, de mi deseo. Es un juego de dos, un juego maravilloso, un juego que nos hace cómplices, amantes, amigos, Amo y Sumisa. Un juego que nos encanta a ambos.
lunes, 17 de febrero de 2020
CUANDO ÉL AUN VA VESTIDO
Hoy Amo Grey tenia una reunión y ha tenido que salir a cenar con unos clientes, por lo que yo he llegado antes a casa. Así que me he preparado la cena y tras cenar, me he puesto a ver la tele en el sofá. Y viendo la tele me he dormido, me ha despertado el sonido del móvil, un mensaje de WhatsApp, era Amo Grey enviándome las instrucciones.
- Desnúdate, coge las esposas de cuero y espérame desnuda, sentada en una silla.
Obedezco, así que me voy a la habitación, me desnudo, me pongo las esposas y luego vuelvo al salón, y como Amo Grey me ha indicado me siento en la silla y le espero.
Oigo la llave dando la vuelta en el cerradura, ya llega, mi corazón se acelera y siento como late con fuerza. Empiezo a excitarme también, tratando de averiguar, de adivinar que me tiene preparado. Entra en el salón y se acerca a mí, acaricia mi mejilla suavemente. Y me dice:
- Te he traido un regalo que vas a tener que usar ahora.
Me da una caja, la abro sin osar mirarle a los ojos. Me pone nerviosa y a mil. Dentro hay un consolador. Sé lo que tengo que hacer. Lo coloco en la silla, y después me lo introduzco dentro. Gimo al sentir como entra, y lo hace fácilmente gracias a lo excitada y húmeda que estoy.
- Muy bien, putita - me anima Amo Grey, que se ha bajado la cremallera del pantalón y la sacado su miembro que empieza a erguirse.
Le miró a los ojos, él también me mira y entonces me dice:
- ¿La quieres? ¿Quieres lamer y chupar mi polla, putita?
- Sí, Señor - Le respondo.
- Bien, pues ya puedes empezar, lame y chupa mi polla, mientras te follas con el consolador, eso sí, nada de correrte hasta que yo te autorice, ¿de acuerdo?
- Sí Señor.
Obedezco lamiendo su polla, él me coge por el pelo, y empieza a dirigir mis movimientos, mientras yo me muevo sinuosa sobre el consolador. Es una escena muy excitante, me gusta, siento como mi sexo se humedece al sentir en consolador entrando y saliendo, y luego siento en mi boca el sabor de su liquido preseminal. Amo Grey empieza a gemir, y yo también lo hago, estoy a mil, pero Amo Grey se quita el cinturón y sujetándolo con la mano que le queda libre me azota en el culo con él. Sabe que me estoy excitando y que si no hace algo, me correré y lo haré sin que me dé tiempo a pedirle permiso para hacerlo, por eso cuando el ruido de mis gemidos aumenta, él me azota en el culo o en las tetas con el cinturón. Poco a poco su polla se hincha dentro de mi boca y finalmente se corre, obligándome a tomar todo su semen. Tras eso, me levanta, me echa sobre la mesa, me penetra y me folla hasta que estoy a punto de correrme, le pido permiso y me lo da y me corro en un maravilloso orgasmo, que me nubla la vista. Cuando terminamos, nos quedamos los dos tendidos sobre la mesa, él sobre mí, agotados, y satisfechos.
- Desnúdate, coge las esposas de cuero y espérame desnuda, sentada en una silla.
Obedezco, así que me voy a la habitación, me desnudo, me pongo las esposas y luego vuelvo al salón, y como Amo Grey me ha indicado me siento en la silla y le espero.
Oigo la llave dando la vuelta en el cerradura, ya llega, mi corazón se acelera y siento como late con fuerza. Empiezo a excitarme también, tratando de averiguar, de adivinar que me tiene preparado. Entra en el salón y se acerca a mí, acaricia mi mejilla suavemente. Y me dice:
- Te he traido un regalo que vas a tener que usar ahora.
Me da una caja, la abro sin osar mirarle a los ojos. Me pone nerviosa y a mil. Dentro hay un consolador. Sé lo que tengo que hacer. Lo coloco en la silla, y después me lo introduzco dentro. Gimo al sentir como entra, y lo hace fácilmente gracias a lo excitada y húmeda que estoy.
- Muy bien, putita - me anima Amo Grey, que se ha bajado la cremallera del pantalón y la sacado su miembro que empieza a erguirse.
Le miró a los ojos, él también me mira y entonces me dice:
- ¿La quieres? ¿Quieres lamer y chupar mi polla, putita?
- Sí, Señor - Le respondo.
- Bien, pues ya puedes empezar, lame y chupa mi polla, mientras te follas con el consolador, eso sí, nada de correrte hasta que yo te autorice, ¿de acuerdo?
- Sí Señor.
Obedezco lamiendo su polla, él me coge por el pelo, y empieza a dirigir mis movimientos, mientras yo me muevo sinuosa sobre el consolador. Es una escena muy excitante, me gusta, siento como mi sexo se humedece al sentir en consolador entrando y saliendo, y luego siento en mi boca el sabor de su liquido preseminal. Amo Grey empieza a gemir, y yo también lo hago, estoy a mil, pero Amo Grey se quita el cinturón y sujetándolo con la mano que le queda libre me azota en el culo con él. Sabe que me estoy excitando y que si no hace algo, me correré y lo haré sin que me dé tiempo a pedirle permiso para hacerlo, por eso cuando el ruido de mis gemidos aumenta, él me azota en el culo o en las tetas con el cinturón. Poco a poco su polla se hincha dentro de mi boca y finalmente se corre, obligándome a tomar todo su semen. Tras eso, me levanta, me echa sobre la mesa, me penetra y me folla hasta que estoy a punto de correrme, le pido permiso y me lo da y me corro en un maravilloso orgasmo, que me nubla la vista. Cuando terminamos, nos quedamos los dos tendidos sobre la mesa, él sobre mí, agotados, y satisfechos.
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